Las lesiones de los nervios periféricos se producen principalmente por dos mecanismos, la tracción y la compresión. En función de la intensidad de la agresión al nervio así será la gravedad de la lesión. Desde parálisis o hipoestesias reversibles a secciones o arrancamiento de los nervios.
Las lesiones de los nervios periféricos, son lesiones graves que deben de ser tratadas de forma correcta desde el principio. Para ello es importante un diagnóstico correcto. Las secuelas secundarias a un manejo inadecuado pueden ser severas y dejar incapacidades permanentes al paciente.
Las lesiones se pueden clasificar:
- Neuroparaxia que es una lesión que conlleva interrupción de la conducción pero sin lesión anatómica, los nervios están íntegros. Se suele producir por compresión y generalmente es reversible.
- Axonotmesis es la lesión en que hay pérdida de solución de continuidad del axón y de la vaina de mielina pero con conservación del endoneuro y del perineuro.
- Neurotmesis es la lesión que presenta rotura completa de todos los elementos por solución de continuidad o por fibrosis. Se produce una retracción de los extremos.

DIAGNÓSTICO
Lo más importante es una buena anamnesis y exploración de los músculos junto con la valoración de la sensibilidad del nivel del nervio afectado.
TRATAMIENTO
Los principios de toda cirugía nerviosa en las lesiones del nervio periférico son:
- Técnica microquirúrgica meticulosa.
- Realización de suturas sin tensión.
- Ante un defecto nervioso, hacer un injerto o usar un conector para evitar la tensión e isquemia en la zona de la sutura. Si no lo hacemos, fracasará la reparación.
La cirugía reconstructiva del nervio periférico, lleva a menudo implícita la utilización de injertos nerviosos.
Hay dos tipos de injertos nerviosos:
- Los injertos autólogos son aquellos que se extraen del propio paciente, pero conlleva morbilidad en la zona donante y que es un tejido limitado que a veces no sirve según la extensión de la lesión.
- Los aloinjertos, son injertos nerviosos obtenidos de donante cadáver y tratados para poder ser utilizado. Su uso ha disminuido mucho la morbilidad y el daño quirúrgico a nuestros pacientes, permitiendo su uso en lesiones más extensas que las posibles con el injerto autólogo.
Ante una pérdida de tejido nervioso o ante una sutura nerviosa que queda a tensión, tenemos varias alternativas quirúrgicas:
- Si el defecto nervioso es pequeño (menos de 7 mm), podemos utilizar un conector, que no es más que un puente que va a permitir el crecimiento del nervio en su interior.
- Si el defecto nervioso es superior, en zonas de sensibilidad discriminativas (zonas donde la sensibilidad es más importante), está más indicado la utilización de injertos nerviosos autólogos. Podemos usar la rama anterior del Braquial Cutáneo Interno (BCI) o una rama del nervio Sural para ello.
- En defectos en zonas no discriminativas (menos importantes), podemos usar aloinjerto nervioso (injerto de donante cadáver acelular). Las ventajas son notables:
- Menor morbilidad de la zona donante y agresividad al paciente.
- Disminución de tiempo quirúrgico.
